Mazara justifica la inversión en los prospectos criollos

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SANTO DOMINGO. Los ojos de águilas de los Rangers identificaron a Nomar Mazara a principio de 2010, lo siguieron hasta un torneo RBI en el verano de ese año en Estados Unidos y en julio de 2011 le otorgaron el bono más alto que se ha dado a un adolescente latinoamericano (US$5 millones).

El monto sorprendió a decenas de escuchas que cuestionaron lo poco que exhibió al prospecto de 16 años su entrenador Iván Noboa y por no enfrentar partidos reales en plataformas como la Dominican Prospect League (DPL) o la International Prospect League (IPL).

Menos de cinco años después, el bateador zurdo ha debutado de forma prematura para sustituir en el bosque derecho al lesionado Shin-Soo Choo con el mejor mes ofensivo para un novato de Texas (.852).

El jugador formado en la liga La Javilla batea para .333 (72-24) con dos dobles, tres jonrones, nueve carreras remolcadas y una defensa que ya ha salvado tres vueltas.

El lunes, la MLB lo seleccionó como Novato del Mes de abril. ESPN lo ha bautizado como la nueva estrella joven del béisbol. Los Vigilantes no tenían previsto subir a Mazara hasta el primero de junio para así ganarse un año antes del jugador convertirse en agente libre.

La irrupción exitosa de Mazara se suma a la lograda por Miguel Sanó (2014), Carlos Martínez (2014), todos con el común denominador de haber recibido bonos de siete dígitos y responder acorde a las expectativas.

“Mazara ayudará a romper el tabú de que a los muchachos no se le puede dar dinero. Eso le dará a los equipos más confianza a los equipos porque los jóvenes que se están firmando hoy tienen más educación, hay mucha gente de buenas familias en béisbol”, dijo Amaury Nina, de la IPL.

Víctor Báez, entrenador con 10 años en la industria, coincide en el papel que juega la formación hogareña para manejar tanta riqueza sin mantener el enfoque-

“El éxito va a depender de qué crianza tuvieron. Si tiene una crianza débil y hay un hogar débil se van a ir por el alcohol, por las cosas de la vida, las jipetas, la música, la pistola, ya son millonarios. Mazara está bien criado, tiene un hogar estable, el talento sí está, se está demostrando”, dijo a DL Víctor Báez.

Desde finales de la década de 1990 las organizaciones apuestan fortunas por descubrir el próximo Sammy Sosa, Pedro Martínez o David Ortiz y en ese trayecto abundan los casos en los que los pronósticos no acertaron.

Báez ha desarrollado jugadores con condiciones que se han quedado en el camino y otros con menos condiciones, como el relevista Carlos Contreras.

“Ayuda la actuación de jugadores como Mazara y Sanó, mientras tanto le va callando la boca a esas bocinas que dicen que los bonos chiquitos son los que llegan”, explica Báez.

Mazara, de 21 años, es el jugador más joven en la actualidad en las Grandes Ligas.

Ulises Cabrera, de la DPL, defiende la tesis de la inversión con los datos que muestran que los prospectos criollos entre los primeros 100 de todo el béisbol fueron firmado por bonos altos como Adalberto Mondesí, Manuel Margot, Alex Reyes y Rafael Devers.

“El bono de Mazara se ve alto, pero el dinero que se dio ese año en Estados Unidos es mucho mayor. El pelotero debe ganar en base a su calidad, no a su origen”, dijo Cabrera.