Altas temperaturas, averías y salidas de plantas en el SENI provocan ola de apagones y pérdidas en comercios de RD

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La intensa ola de calor veraniega, sumada a la indisponibilidad de varias centrales de generación en el Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI) y a las constantes fallas técnicas en las Empresas Distribuidoras de Electricidad (Edes), ha desencadenado una agudización de los apagones y fluctuaciones de voltaje que están golpeando tanto a los hogares como al sector comercial en diversas regiones de la República Dominicana.

Los usuarios expresan su malestar ante el retroceso de la estabilidad del suministro, atribuyendo la crisis a la falta de inversiones estructurales pendientes en sectores de difícil acceso, el retraso en el tendido de nuevas redes y medidores, y a fallas en la gestión y control de las subcontratas de técnicos que operan en las calles.

Impacto en el Gran Santo Domingo y el Suroeste

En sectores de la capital como Los Mina y Las Palmas de Alma Rosa, en Santo Domingo Este, comerciantes y pequeños emprendedores denuncian hasta seis interrupciones diarias en el servicio. La inestabilidad energética dificulta la operatividad de negocios como panaderías y tiendas textiles, donde propietarios aseguran que el uso de plantas eléctricas privadas se ha vuelto indispensable para poder trabajar.

La situación es igualmente crítica en la región Enriquillo (que abarca Barahona, Pedernales, Bahoruco e Independencia). Ante las elevadas temperaturas que obligan a incrementar el uso de ventiladores y aires acondicionados, la prolongada interrupción del servicio y las variaciones de voltaje han generado alarma en comunidades urbanas y rurales, afectando la salud de adultos mayores e hipertensos.

Situación operativa en el SENI y la generación

Informes del Organismo Coordinador del SENI (OC/SENI) confirmaron la salida de servicio de múltiples unidades generadoras por mantenimientos planificados, fallas mecánicas en turbinas o temas de gestión de combustible. Entre las plantas fuera de línea figuran:

  • AES Andrés FO, Barahona Carbón, Haina TG, Estrella del Mar, Monte Río, Palamara y Palenque.

  • Los Mina 5 y 6, y Los Orígenes (operativas a gas natural).

  • Unidades de Seaboard, a las cuales se les realizaba cambio de filtros.

Especialistas del sector explicaron que los cambios en la frecuencia eléctrica responden a la alta presión generada por el pico de demanda ante el calor extremo. Asimismo, señalan que en momentos de gran radiación solar o viento, se instruye la reducción o salida temporal de plantas térmicas para dar paso a la integración de energía renovable. Previo al mediodía del domingo, la matriz servida se componía de un 59 % de energía térmica, 8 % eólica y 1 % hidroeléctrica.

En un reporte operativo del OC/SENI correspondiente al 25 de julio, las causas de la energía no servida se atribuyeron en un 44.8 % a fallas internas de distribución, un 36.14 % a problemas de transmisión y un 19.05 % a baja frecuencia en el sistema. Las interrupciones más marcadas reportadas por las Edes ocurren entre las 12:00 p.m. y las 3:00 p.m., a las 5:00 p.m., y de forma más pronunciada a partir de las 11:00 p.m.

Facturación excesiva obliga al cierre de emprendimientos

A las fallas en el servicio se suma el malestar por los montos en la facturación eléctrica. A través de redes sociales, propietarios de microempresas denunciaron recibos que oscilan entre los RD$19,200 y RD$70,000.

Un caso destacado es el de Canya Jones, propietaria de la repostería Makarios Postres, quien anunció el cierre definitivo de su emprendimiento tras cuatro años de labores. Jones explicó que la imposibilidad de sostener cobros recurrentes de Edesur —que oscilaban entre los RD$10,000 y RD$16,000 mensuales, culminando en un acuerdo de pago de RD$58,000— la obligó a cesar las operaciones de su negocio.