Historia entre los dedos del Tiempo 

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Cuento Educativo

 Por: Osiris Disla Ynoa

Master en Derecho Procesal Penal, Ciencias Teológicas y de la Religión.

Cuento para la Comunidad Europea.

A penas transcurrió el tiempo y sin darse cuenta se llevó consigo lo más importante ¨la historia entre sus dedos¨. Éramos tan solo niños que corríamos en las aulas de las Escuelas primarias, luego jovencitos adolecentes en la secundaria y con el tiempo jóvenes más maduros en las aulas universitarias, ¡hasta que llegó el fin! pues eso era solo parte de la historia educativa  y hoy corremos en los caminos de la vida, cada cual por el lugar que entiende y estime correcto, que no son tan ilusos como los viejos tiempos de la escuela, pero si un poco más concretos y peligrosos que antes, pues ya no son juegos de simples niños de aula, son un montón de responsabilidades, que por su propia naturaleza demuestran que nos estamos poniendo aún más viejos. 

Un grupo de esos ex niños, ahora estudiantes y luego profesionales en las diferentes áreas del saber humano,  recientemente se encontraron para pasar revista a lo que ha quedado de su propias historias, y como era natural entre humanos, ese encuentro causó gran conmoción, unos cantaban, otros oraban, otros lloraban, otros alababan, mientras que otros solo contaban su triste historia de derrota, lo que provocó  un momento muy triste, cuando se descubrió que no todos fueron exitosos, ya que en las aulas primarias no había posibilidad de saber quiénes lo serian, pues en esa época tan infantil guiada por los padres, todos se veían normal, pero no podían visualizarse los dotes personales y las virtudes individuales, debía ser en los caminos de la vida que cada cual demostrara sus agilidades prácticas, su suerte, sus privilegios, su destino final, su fin imbatible.   

Un grito de trueno como de gaviota sonó en lo recóndito de la reunión, era Persia Laurel, la niña mimada del aula de la primaria No. 4, de la escuela María Josefa Gómez, allá en el recóndito y pequeño paraje rancho arriba, del también pequeño municipio de Salcedo, que para su época solo contaba con 9 años de su propia edad, pero ahora no se ve tan joven, ella misma gritaba ¡tengo 45 ya no soy tan bebé como antes! y claro el llanto no se hizo esperar de parte de aquellos que llenos de emociones encontradas tan solo recordaban los juegos de niños, la época infantil en la que una simple muñeca o pelota servía para pasar todo el tiempo en el recreo que permitían los profesores a la hora de las 10:00am.

Más cosas sucedieron en el encuentro, pues como cosa extraña a la reunión faltó Marino del Monte, el niño bulloso del aula 6, que siempre estaba castigado por sus contínuos pleitos con los demás y fue la misma Persia Laurel que cuestionó su ausencia, ya que el alegraba el aula y perturba la clase, pero esa sorpresa no duró tanto tiempo, puesto que unos minutos después llegó Marino, solo que ahora no era él bebé flaquito que la briza se llevaba, aquel de aproximadamente 7 años y 47 libras, el mismo declaró que ahora tiene 38 años y aproximadamente 250 libras, su rostro cambio en su totalidad y su agilidad para molestar estaba mermada, ya que ahora hasta para moverse debía coordinar bien, pues su corpulento cuerpo era inmenso y uffff, casi nadie le conocía, ¡Santo Dios!, cuantos cambios da la vida, tanto Persia como Marino en su rostro demostraron la rudeza del tiempo sin tomar en cuenta la belleza y la inteligencia.

De mi parte el impacto fue tan notorio al mirar el cambio de los ex niños amigos, de mis propios compañeritos de la clase primaria, que debo confesar que cogí miedo y antes de que alguien pueda notar mis cambios, preferí retirarme de inmediato, solo llevando en mi mente que se ha ido la historia en los dedos del tiempo.      

  

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