La decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer un 10% de aranceles a los productos que exporta República Dominicana a su territorio impactará negativamente a distintos sectores productivos nacionales, incluyendo las zonas francas.
Entre los principales productos que se exportan hacia este destino y que se verán afectados, se encuentran: cigarros “puros” y productos derivados del tabaco; instrumentos y aparatos de medicina, cirugía o veterinaria; disyuntores eléctricos; artículos de joyería; instrumentos de óptica, de medida, control o precisión; perlas finas; prendas y complementos de vestir; productos farmacéuticos; cacao y productos derivados; calzados; legumbres, hortalizas y tubérculos alimenticios; papel y cartón, entre otros.
Los productos de zonas francas serán los más afectados con esta medida, ya que el 74.32% de lo exportado por este regimen va a suelo estadounidense, mientras que solo el 15.89% de la exportaciones nacionales llegan a este destino.
Entre enero y febrero, el país exportó un total de US$1,965.83 millones hacia distintos destinos económicos, según datos de la Dirección General de Aduanas, un 32.92% por regimen nacional y un 64.77% por Zonas Francas.
En 2024, el total de las exportaciones dominicanas hacia Estados Unidos fue de US$6,915 millones, con un crecimiento interanual del 6.7%, de los cuales 6,251 millones corresponden al sector de zonas francas, obteniendo en el 2024 un crecimiento del 5.3% en ese mercado, según cifras ofrecidas por la Dra. Katrina Naut.
Naut, CEO de la Firma Naut & Associates Consulting, ex-embajadora de la Rep. Dom. ante la Organización Mundial del Comercio y ex-directora general de Comercio Exterior del Ministerio de Industria, Comercio y Mipyme (MICM), aseguró que las zonas francas constituye el sector dominicano que se verá mayormente afectado por la medida de EE.UU.
Expuso al Listín Diario que el mayor impacto que tendrá la medida anunciada por Trump es que los bienes originarios de Rep. Dom. tendrán un precio más elevado en ese mercado, lo cual afectará al consumidor final de los Estados Unidos.
Medida violatoria al DR-Cafta
La experta en comercio exterior aseguró que la medida establecida por el presidente Trump es inconsistente con las obligaciones establecidas en el DR-Cafta, en donde las partes contratantes se comprometieron a la creación de una zona de libre comercio.
Explicó que el Art. 3.3, numeral 1, establece que “salvo disposición en contrario con este Tratado, ninguna parte podrá incrementar ningún arancel aduanero existente o adoptar ningún arancel nuevo, sobre una mercancía originaria”.
“El nuevo arancel del 10% a los productos dominicanos en el mercado estadounidense constituye una medida incompatible con el acceso preferencial del cual disponen los productos dominicanos en el mercado norteamericano”, sostuvo Katrina Naut al ser consultada por este medio.
Recomendación
Naut refirió que, a su parecer, el sector productivo no tendrá más alternativa que acogerse a la medida, ya que la misma es de impacto global a todos los socios comerciales de los Estados Unidos, salvo México y Canadá.
La experta recomendó que más que tratar de impugnar la medida, la alternativa es sentarse con el Gobierno de EE.UU., en una mesa de diálogo para abordar todas las preocupaciones comerciales y de manera particular las medidas no arancelarias que considera que República Dominicana les está aplicando a sus productos. En específico, agregó, todas las cuestiones planteadas en el informe del USTR sobre barreras comerciales de fecha 1ro de abril del 2025.
Anuncio de Trump, según agencias
El presidente estadounidense Donald Trump anunció ayer nuevos aranceles de gran alcance sobre casi todos los socios comerciales de Estados Unidos: un impuesto del 34% a las importaciones de China y del 20% sobre la Unión Europea, lo que amenaza con desmantelar gran parte de la arquitectura de la economía global y desencadenar guerras comerciales más amplias.
En un anuncio desde la Casa Blanca, Trump dijo que impondría tasas arancelarias elevadas a docenas de naciones que tienen superávits comerciales con Estados Unidos, al tiempo que imponía un arancel base del 10 % sobre las importaciones de todos los países en respuesta a lo que llamó una emergencia económica.
El presidente, quien afirmó que el propósito de los aranceles era fomentar la manufactura nacional, utilizó una retórica agresiva para describir un sistema de comercio global que Estados Unidos ayudó a construir después de la Segunda Guerra Mundial, y aseveró que “nuestro país ha sido saqueado, pillado, violado, esquilmado” por otras naciones.
“Los contribuyentes han sido estafados durante más de 50 años”, dijo Trump en declaraciones en la Casa Blanca. “Pero eso ya no va a suceder más”.
Trump declaró una emergencia económica nacional para imponer los aranceles. Ha prometido que los empleos manufactureros regresarán a Estados Unidos como resultado de los impuestos, pero sus políticas corren el riesgo de causar una desaceleración económica repentina, ya que los consumidores y las empresas podrían experimentar fuertes aumentos de precios.