SANTO DOMINGO. – El miedo a ser víctima de la delincuencia se ha consolidado como la principal preocupación de los moradores en diversos barrios de Santo Domingo Este y el Distrito Nacional, obligando a comunitarios y comerciantes a alterar sus horarios y hábitos de desplazamiento diarios para protegerse de los asaltos, de acuerdo con un reportaje periodístico publicado por el periódico Listín Diario.
Durante un recorrido por sectores como Los Mina, Alma Rosa, La Isabelita, Villa Duarte, San Carlos y Gualey, los residentes coincidieron en que la percepción de inseguridad se ha agravado, afectando tanto a adultos como a menores de edad que transitan por las vías públicas.
Impacto en comercios, rutinas y horarios nocturnos
De acuerdo con los testimonios recopilados en el recorrido:
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Afectación al comercio local: Las bancas de apuestas y los colmados figuran entre los establecimientos más vulnerables. En las visitas realizadas, al menos seis bancas de lotería y diversos comerciantes confirmaron haber sido víctimas de robos y asaltos a mano armada.
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Modificación de hábitos: Para reducir riesgos, propietarios de negocios optan por cerrar sus puertas más temprano, mientras que los comunitarios evitan salir de noche o deben recorrer distancias más largas por rutas que consideran menos peligrosas.
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Falta de efectividad en el patrullaje: Aunque los ciudadanos reconocen la presencia de patrullas de la Policía Nacional en sus zonas, cuestionan su efectividad al señalar que los hechos delictivos ocurren a cualquier hora del día.
Deterioro del entorno urbano y reclamo a las autoridades
Conforme a las denuncias comunitarias:
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Vandalismo e infraestructura: Moradores denunciaron que los propios delincuentes rompen el alumbrado público para mantener las calles en penumbras y aprovechar la falta de poda de los árboles en las aceras para ocultarse y emboscar a los transeúntes.
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Causas y exigencias: Los comunitarios atribuyen el incremento de la delincuencia a la falta de oportunidades para los jóvenes y al consumo de sustancias ilícitas. Ante esta situación de «modo supervivencia», exigen a las autoridades un incremento en la vigilancia, mejor iluminación de las vías y acciones concretas para devolver la tranquilidad a las familias.



