El mercado energético internacional experimenta una nueva escalada alcista debido al recrudecimiento de las tensiones geopolíticas y bélicas en Oriente Medio, centradas principalmente en torno al Estrecho de Ormuz. Esta coyuntura ha disparado el valor de las principales mezclas de referencia mundial, el crudo Brent de Europa y el West Texas Intermediate (WTI) de los Estados Unidos, quebrando la tendencia a la baja que registraban semanas atrás.
Comportamiento de las cotizaciones en el mercado bursátil
Las hostilidades y los riesgos de interrupción en las rutas de transporte marítimo inmediato impactaron de forma directa los tableros financieros:
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Petróleo Brent (Referencia en Europa): El crudo que cotiza en la bolsa de Londres abrió la jornada con un alza del 1.10% situándose en los US$84.22 por barril. En el transcurso de la tarde, la plataforma Bloomberg reportó un valor intermedio de US$85.34, para finalmente cerrar el día cotizándose en US$85.54, marcando su precio más alto desde la última tregua del conflicto.
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Petróleo WTI (Referencia en EE. UU.): El marcador que cotiza en Nueva York y se almacena en Cushing, Oklahoma, abrió este martes con un incremento del 0.54%, situándose en US$78.56 para los contratos del mes corriente. Sin embargo, ante el temor a bloqueos prolongados, los contratos a futuro para entrega en agosto rozaron el umbral de los 80 dólares, posicionándose en US$79.97 por barril.
El Estrecho de Ormuz en el centro del conflicto
Los choques bélicos e incidentes armados en la región se intensificaron a partir del pasado lunes. El gobierno estadounidense, encabezado por el presidente Donald Trump, anunció la reanudación del bloqueo naval enfocado específicamente sobre los buques y puertos de origen iraní que utilicen el Estrecho de Ormuz.
Esta vía marítima es el paso logístico más crítico del planeta para el flujo global de crudo. Aunque la reciente reapertura parcial de la ruta había permitido a los grandes exportadores de la OPEP —como Arabia Saudita— incrementar sus cuotas de producción durante junio, la nueva escalada de hostilidades y el riesgo latente de explosiones han anulado esa estabilidad. El impacto en los mercados de futuros ya se refleja de forma generalizada en alzas en los precios de los productos derivados, tales como las gasolinas de consumo automotriz, el gasóleo de calefacción y el gas natural.
Consecuencias para la República Dominicana
Este panorama internacional plantea una coyuntura adversa para economías importadoras como la de la República Dominicana. El país mantiene un esquema de alta dependencia frente al abastecimiento externo de hidrocarburos.
Los analistas locales advierten que, si bien la nación importa petróleo crudo para refinación interna, el mayor factor de vulnerabilidad reside en la adquisición directa de los denominados «combustibles blancos» (gasolinas premium y regular, gasoil óptimo y regular, GLP), cuyos precios de importación se calculan de manera directa sobre las cotizaciones internacionales de los derivados de Nueva York, quedando expuestos de forma inmediata al alza mundial.



