Bajo el lema “San Juan defiende su agua; el agua no se negocia, se defiende”, el Movimiento Suroeste Unido por el Agua y la Vida convocó a una marcha pacífica para este domingo 3 de mayo en rechazo a la explotación minera en la provincia San Juan.
La movilización está programada para iniciar a la 1:00 de la tarde, con dos puntos de salida simultáneos: uno desde el recinto de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en San Juan, y otro desde el Arco del Triunfo de la provincia.
De acuerdo con los organizadores, la caminata partirá desde el Arco de Entrada de Las Matas de Farfán a las 2:00 de la tarde, avanzando por el parqueo del play de Sabaneta hasta culminar en el muro de la presa.
Para facilitar la participación, se habilitarán dos autobuses gratuitos desde Santo Domingo. El primero saldrá a las 7:00 de la mañana desde la estación Juan Bosch del Metro, en la intersección de las avenidas 27 de Febrero y Máximo Gómez. El segundo partirá a las 9:00 de la mañana desde la UASD, en la esquina de Alma Mater con Correa y Cidrón.
En los últimos días, la provincia —ubicada en el suroeste del país— ha sido escenario de múltiples manifestaciones en rechazo a la actividad minera en una zona clave por su alta producción de agua en la cordillera Central, que abastece tanto al norte como al sur del territorio nacional.
Sobre el tema, el presidente Luis Abinader evitó emitir una posición definitiva al ser consultado por el diputado Frank Ramírez, señalando que aún no cuenta con los estudios necesarios para determinar la viabilidad del proyecto.
Por su parte, el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, aclaró que la iniciativa minera de la empresa GoldQuest no posee autorización de explotación y actualmente se encuentra bajo evaluación ambiental para determinar si cumple con los estándares científicos, nacionales e internacionales.
El senador Félix Bautista advirtió que los afluentes de la zona alimentan presas fundamentales como Sabaneta, Palomino, Sabana Yegua y Monte Grande, esenciales para la agricultura, la generación eléctrica y el consumo humano, y alertó sobre el posible impacto de residuos mineros en estos embalses.
En contraste, el legislador planteó que San Juan debería orientarse hacia un modelo de desarrollo basado en energía limpia y el aprovechamiento sostenible del agua.
A este llamado también se sumó la Comisión Nacional de Pastoral de Ecología y Medio Ambiente de la Conferencia del Episcopado Dominicano, que instó a proteger la zona ecológica de cualquier actividad minera.
Diversos sectores sociales han expresado su respaldo a las comunidades que continúan defendiendo la preservación de las cordilleras Central y Septentrional frente a proyectos extractivos.



