Perfil del estudiante de derecho.

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Lic. Osiris Disla Ynoa, M.A

POR: OSIRIS DISLA YNOA, M.A

La justicia es uno de los valores más importante en toda parte del mundo, para ulpiano, jurista Romano, la justicia consiste en darle a cada quien lo que en derecho le corresponde, por eso, no es extraño que en casi todos los Estados que conforman el planeta el sector justicia ocupa un lugar privilegiado.

En algunos países, el sistema político se divide en poderes y esos poderes se entrelazan, con el Poder Judicial. Un Poder Judicial no solamente está conformado por jueces, sino que, juntamente con ellos están los miembros del Ministerio Público, denominados fiscales, y los abogados, pero tanto los jueces como los fiscales tienen que ser abogados para poder ejercer esa función y antes de ser abogados, para poder obtener este título, debieron por obligación ser previamente estudiantes de derecho en una universidad de educación superior, de aquellas establecidas en cualquier parte del mundo.

Los abogados también debieron por obligación de manara previa ser estudiantes de derecho, es decir, el sistema técnico de justicia se inicia con el estudio de la carrera de derecho y de ahí se parte a ocupar cualquiera de las funciones en un sistema de justicia, sea abogado, juez, fiscal o cualquier otra función en la que sean designados.

Algunos sistemas jurídicos como el anglosajón, de donde se desprende la justicia estadounidense e inglesa, son muy exigentes al momento de  establecer las reglas para los estudiantes de la carrera de derecho, iniciando con el impedimento de que esa carrera de derecho pueda ser estudiada de manera amplia, sin una área determinada, lo que implica que en ese sistema anglosajón debe estudiarse para ejercer en una materia o  área específica, sea penal, civil, laboral, tierras, administrativa o cualquier otra, pero no todas a la vez, esto no significa que un abogado no pueda revalidarse en varias aéreas, pero se le exige la preparación de reválida. Por esta razón en esos sistemas jurídicos, existen abogados de ejercicio en una rama determinada e inscritos en un listado judicial que los acredita como aptos para ejercer en esa materia. Lo mismo sucede con los fiscales y los jueces, cada uno de ellos ejercen su función en áreas revalidadas, porque como se sabe, el derecho judicial es muy amplio, y cuando una persona ocupa una función judicial en esos sistemas tan estricto, es porque se trata de un verdadero especialista o genio humano del derecho, no un cualquiera que simplemente está calificado porque estudio derecho.

Las universidades dominicanas que tiene acreditadas la carrera de derecho, están muy distanciadas de las anglosajonas, pues han sido muy permisivas al momento de permitir el ingreso de cualquier persona que decida estudiar la carrera de derecho y además el material humano de enseñanza muchas veces y con raras excepciones está muy limitado en el conocimiento y la preparación, no pudiendo aportar buenos abogados al sistema de justicia latinoamericano, pues todos los abogados dominicano también lo son del continente americano y de todos los países que lo conforman, sólo debiendo ser revalidados si desean ejercer en otro país, pero a veces no pueden competir ni siquiera en su propio país donde ejercen la función.

El Ministerio de Educación Superior de la Republica Dominicana, no ha establecido ninguna política educativa que se considere válida o efectiva para establecer los nuevos parámetros de los estudiantes que ingresaran a las  escuelas de derecho del país, además de que, tampoco se ha referido al perfil que se desea de los egresados de la rama del derecho, prácticamente se puede afirmar que cada universidad por sí sola y sin normas generales estatales, establece sus propias reglas y perfiles estudiantiles y ahí está la causa del deterioro de la mayoría de los abogados egresados, que más que una contribución al desarrollo de cualquier nación en materia jurídica, con esa permisibilidad se contribuye a la desaparición de las bondades de estudiar esa carrera, poniendo en grave peligro a los futuros clientes o representados y en aprieto a los abogados académicos de verdad.

 Las mayorías de universidades latinoamericana considerada de prestigio, establecen varios tipos de perfiles, para los estudiantes y egresados de la carrera de derecho, entre ellos, el de ingreso y el de egreso.

El perfil de ingreso debe contener algunas reglas generales, sin la cuales la persona no puede ingresar  o salir de  la carrera, estas son:

  • Interés especial de algunos aspectos relacionado al mundo jurídico.
  • Buena expresión oral y escrita, pues los abogados son discursivos Naturales y escritores permanentes.
  • Capacidad para comprender y analizar textos.
  • Aptitud de síntesis y argumentación.
  • Constancia, responsabilidad y puntualidad.
  • Trabajo en equipo.
  • Interés por los valores sociales y culturales.
  • Respeto a la ley y los reglamentos.
  • Buena memoria y atención.
  • Compresión y fluido verbal.
  • Buena conducta y relaciones humanas.
  • Reconocido historial familiar de buena conducta social.
  • Respeto a las autoridades.
  • Ser decoroso en el vestir

Como se puede notar, la posibilidad de que una persona que no sepa leer, escribir, resumir, atender, memorizar, respetar, ingrese como estudiante de derecho es muy remota, pues  ellos entienden que al cuidar los perfiles se cuida el estado de derecho sano, siendo los abogados los pilares y promotores de ese derecho justo.

Por otro lado si se revisa el historial familiar de los que pretenden ingresar, se puede evitar que la sociedad siga siendo maltratada por personas que vienen de una familia destruida y sin conducta, y muchas veces de delincuentes natos, que estudian derecho y luego el problema es más grande para la sociedad, al tener que lidiar con un abogado sin conducta social, sin límites legales, sin capacidad mínima para poder enlazar un caso de manera legal, sana y correcta y sin ningún tipo de ética moral.

Esas restricciones deben ser  establecidas antes de que ingresen, pues ya ingresados, el problema se convierte en un peligroso, pues si se le expulsa de la academia, de la escuela o la facultad, entonces se alegaría, discriminación y violación de derechos fundamentales, bajo el alegato de que ya pagaron la inscripción y fueron admitidos.

Debe de entenderse, que estudiar una carrera y llegar hasta graduarse, no es cualquier cosa, mucho menos cuando se trata de la carrera de derecho, que es una, que al igual que en la medicina, la mala práctica pudiera ser altamente peligrosa para la vida, la salud o los intereses jurídicos.

Hay que imaginarse tan solamente un profesor de letras o de matemáticas que escriba con faltas ortográficas o no sepa sumar; asimismo es un abogado que se gradúe y comience el ejercicio de la carrera, sin haber cumplido con ningunos de los perfiles que sirven de control para evitar las malas prácticas futuras.

Con carácter de urgencia y por el bienestar social, se debe establecer controles y normas en los estudiantes que deseen ingresar a la carrera de derecho, sin pensar que estas reglas  jamás impedirá que una escuela de derecho tenga muchos estudiantes, porque como dice un Proverbio “cría fama y échate a dormir”,  así, una escuela de cualquier facultad, estaría segura y los estudiantes tendrían que pagar el prestigio y se formaría  una mejor República Dominicana, con futuros abogados y abogadas, que pudieran ser tomados como referente en el continente americano y en el mundo, como sucede con muchos abogados argentinos, chilenos y costarricenses, cuyas doctrinas han influido tanto en el sistema de derecho dominicano, que han logrado hasta transformar sus legislaciones procesales y penales.

¡Luchemos todos por mejores estudiantes y Abogados!